martes, 8 de mayo de 2012

Una Santa para Hoy







Santa María Eufrasia Pelletier.
Fundadora de la Congregación del Buen Pastor.
1796-1864

Hace ya 72 años, el 2 de Mayo de 1940 fue elevada a los altares, es decir declarada santa por la Iglesia católica,  lo que significa que vivió una vida de amor a Dios en su entrega a Jesucristo y a las personas, a quienes, como Pastora  acogió con ternura inmensa, buscándoles su lado positivo,  incentivándolas a desarrollar sus potencialidades y a crecer en su autoestima a través de un proceso de reconciliación con Dios, con ellas mismas y con los demás. 

Ella fue una mujer carismática, llena de celo por la salvación de las almas, que vivió  con ardor el desafío de ir tras la oveja perdida, según la  parábola del Evangelio. (Lc 15, 1 ss)

Sus continuadores reconocemos su profunda experiencia de Cristo Salvador y su firme esperanza en  una sociedad mejor,  posible con la gracia de Dios operando a través de sus hijas de la Congregación del Buen Pastor, y de  los y las  colaboradores de la gran familia. Declaramos, que su ejemplo nos inspira para seguir sus huellas de santidad,  en una vida en que la contemplación de Jesús misericordioso, se hace acción en las personas más desheredadas de nuestra sociedad.

domingo, 22 de abril de 2012

PASCUA DE RESURRECCIÓN


PASCUA
     ¡Cristo resucitó!

Continuamos viviendo la Pascua de la mano de Pablo, el apasionado por comulgar con todo lo que sea de Jesús su Señor: comulgar con su resurrección, comulgar con sus padecimientos, comulgar con el conocimiento de su Evangelio… Para Pablo todo lo que lo aleje de estar en comunión con Jesús es “basura”, pérdida, y todo lo que lo ponga en comunión con Jesús es ganancia, aunque sean sufrimientos y problemas.
Juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo (…) y conocerle a él, el poder de su resurrección y la comunión en sus padecimientos hasta hacerme semejante a él en su muerte, tratando de llegar a la resurrección de entre los muertos (…). Por eso una cosa hago: olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante (Fil 3, 13-17).
Del sepulcro ya vacío brota la Vida que vence las fuerzas de la muerte que acechan a la existencia humana.
 Sólo tú, oh Cristo, tienes la vida inmortal que proviene del Padre celestial. Y hoy la ofreces de nuevo a todos y a cada uno.
         
 En ti, Señor resucitado, el Padre ha amado al hombre, ha amado a toda la humanidad. La Iglesia, peregrina por la tierra, consciente de su misión de manifestar al mundo el rostro de la misericordia de Dios, clama hacia ti en nombre de todos los hombres angustiados

¡Tú, oh Cristo, nuestra esperanza, verdaderamente has resucitado.
Concédenos, oh Rey glorioso, la vida plena y definitiva.
Abre ante nosotros la puerta de la esperanza que no defrauda.!
       


ABRIL 2012.